Este proyecto es una invitación para romper el tabú. Es un canal de inspiración y de información, tanto para quien vive el luto como para quien desea ayudar

La última carta

El arrepentimiento es el sentimiento más reportado por quien está cerca de la muerte. Este lindo proyecto creado por la Universidad de Stanford inspira a los pacientes a un amoroso acierto de cuentas final: escribir una carta de reconocimiento, amor, perdón y despedida.

 

“El proceso de luto comienza con la muerte de alguien que es muy importante en nuestras vidas. No siempre el vínculo importante es hecho sólo de amor, y cuanto más esté contaminado de sentimientos complejos, como miedo, odio, resentimiento o culpa, más difícil será enfrentar el proceso de luto.”

La cita anterior, tomada del libro La muerte es un día que vale la pena vivir (Editorial Casa de la Palabra), de la geriatra y especialista en Cuidados Paliativos, Ana Claudia Quintana Arantes, trata de la importancia, para el que parte y para el que se queda, de un cierto “ajuste de cuentas” final. Revisar la vida ante el inminente final, sin dejar por hacer aquello que realmente importa, es liberador para quien está moribundo y reconfortante para quien enfrentará el dolor de la pérdida.

Fue con esta convicción que también la médica geriatra, Dra. VJ Periyakoil, directora de Cuidados Paliativos de la Universidad de Stanford, California, tuvo la idea de inspirar a sus pacientes a escribir “la última carta“. Durante 15 años de contacto directo con personas cerca del final de sus vidas, la Dra. Periyakoil tuvo conversaciones muy francas con sus pacientes. Y el sentimiento que más aparecía en todas las conversaciones era el arrepentimiento: arrepentimiento por no haber reatado amistades y relaciones rotas; arrepentimiento por no haber dicho a familiares y amigos cuánto los aman; arrepentimiento por pensar que serían recordados por los hijos como madres críticas y padres autoritarios.

Aaron Burden Unsplash

Para tratar de aliviar esta angustia, la Dra. Peiyakoil creó el Stanford Friends and Family Letter Project (Proyecto Stanford de cartas para amigos y familiares). Con la orientación de pacientes terminales y sus familias, desarrolló un cuestionario muy simple como guía para una carta de revisión de la vida y cumplimiento de 7 tareas:

1- Reconocer las personas importantes en su vida

2- Recordar los momentos preciosos

3- Pedir disculpas a quién puedo haber herido

4- Disculpar a quien lo hirió

5- Decir gracias

6- Decir te amo

7- Decir adiós

Una vez escrita la carta, puede ser entregada al destinatario o ser guardada por alguien de confianza para ser entregada después de la muerte. Algunos pacientes, dice la geriatra, prefieren quedarse con la carta con el fin de actualizarla si así lo desean, por el tiempo que tengan por delante. Algunos de ellos tienen dificultad para cumplir con la última tarea, decir adiós, y se los deja completamente libres de hacerlo o no. Otros, ya sin condiciones de escribir, eligen grabar mensajes en video.

“Revisar la vida”, dice la médica, “es enfrentar emociones intensas. Se requiere de mucho valor, pero ha sido transformador para los pacientes y para las familias en el proceso de luto anticipatorio.”

“Sin lugar a duda, es la carta más importante que usted va a escribir en la vida”, concluye.