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También esto pasará

Tener 40 años, una edad que jamás se imaginó tener, y perder a su madre después de una difícil enfermedad, es el punto de partida del libro “También esto pasará”, de la escritora catalana Milena Busquets. Este libro narra de forma cruda, irónica y conmovedora una historia sobre el dolor de la muerte y la búsqueda por hallarle un lugar dentro de la vida

Joanna Kosinska Unsplash

“Nunca volveré a ser mirada por tus ojos. Cuando el mundo comienza a despoblarse de las personas que nos quieren, nos vamos transformando poco a poco, y al ritmo de esas muertes, en desconocidos. Mi lugar en el mundo estaba en su mirada y ésta me parecía algo tan incontestable y tan perpetuo que nunca me molesté en descifrar cuál era”.

La escritora catalana, Milena Busquets, comienza su libro “También esto pasará” (Edit. Anagrama) en el funeral de su madre. La historia continúa con su primer verano de luto en la playa, en una casa de la familia en la pequeña ciudad española de Cadaqués. Milena expone con crudeza, humor, ironía y franqueza lo que ella siente frente a la pérdida y frente a la vida que le sigue. Su ligera forma de escribir conmueve por la capacidad y el coraje de asumir los altibajos, describiendo la mezcla de deseos, entre la voluntad de rescatar los placeres del amor y el sexo y la constatación indignada de que su madre nunca más estará allí. Es un libro que hace reír y llorar. Es un retrato honesto de una generación (la autora tiene 44 años) que aprendió a vivir libre e intensamente, una generación que estableció nuevas relaciones familiares y que creyó en la ilusión de poder controlar sus sentimientos. Frente al choque de la muerte, la autora no sabe bien dónde colocar el dolor de la ausencia. Como lo describe delicadamente el libro (el cual está lleno de frases lindas): “Le temo a su muerte y a que este lado del mundo se esté convirtiendo en algo demasiado vacío. Hay días que siento el soplido de mis muertos en la nuca, como una fuerza silenciosa y orgullosa que me empuja, pero también hay otros días en los que solo hay precipicios, tanto atrás como adelante”.

El título hace alusión a la impermanencia, palabra tomada de una historia que la madre le contó un día, sentada en su cama, para consolarla por la muerte de su padre: “Érase una vez, en un lugar lejano, en China tal vez, un emperador muy poderoso, sagaz y compasivo. Un día, el emperador reunió a todos los sabios del reino, filósofos, matemáticos, científicos y poetas y les dijo: ‘Quiero una frase corta que sirva para todas las ocasiones posibles, siempre’. Los sabios se retiraron y pasaron meses y meses reflexionando. Finalmente, regresaron y le dijeron al emperador: ‘Hemos hallado la frase: También esto pasará”.